EL RECURSO DE LA MEMORIA EN NUESTRAS VIDAS...

Nuestras vidas en Dios, valiosas, irrepetibles, necesitan
constantemente estar siendo retroalimentadas, no existe día en que podamos continuar
la jornada sin que le demos al alma la importancia que se debe, es una realidad
inobjetable a la cual, todos los hijos de Dios, todos quienes hemos adquirido
responsabilidades en el campo de la vida espiritual, debemos asumir.
Es el costo entonces que debemos pagar, es la ínfima parte
que se nos demanda mientras estemos imbuidos dentro de este sistema como hijos
y siervos de Dios, y si lo pensamos bien, no se trata de algo imposible o que
no podamos ejecutar con las pocas tal vez, herramientas con que contemos, muy
por el contrario, si de verdad hemos sido alcanzados por La Gracia maravillosa
del Señor, entonces no carecemos de nada con que los santos y santas mujeres de
Dios, contaron en la historia dentro de sus vidas, para desarrollar El
Propósito que en Dios manifiestamente, podemos advertir cuando nuestra fe es
tratada en profundidad por La Presencia del Espíritu Santo que, diariamente nos
estimula y nos incita a ir en pos de este perfeccionamiento doctrinal y
espiritual.
No obstante, es muy claro que el tiempo que hoy día vivimos,
cuenta con todas las alternativas para que, o ignoremos este fundamental
trabajo, o simplemente carezcamos de la perseverancia para incrementar en
nuestra vida espiritual e intelectual, del siempre y tan bendito conocimiento
que nos entrega La Palabra de Dios. No podemos evadir por su puesto, toda la
poderosa tormenta de oportunidades con que cuenta el sistema para que nosotros,
en nuestras circunstancias diarias, dejemos de lado tan significativa labor del
Espíritu Santo, desde entretenimientos, hasta de una realidad basada en la
imagen para que el aspecto espiritual, vaya quedando en el más puro y letal olvido.
Pero esta clase de olvido, no es cualquier olvido, por su
puesto que no, se trata de un olvido ético que es capaz de detenernos en
nuestros procesos, aunque en apariencia parezcamos que estamos en completa
armonía con La Verdad Bíblica, todos sabemos que podemos manipular la imagen
que proyectamos o que queremos de nosotros dar a los demás, es una práctica
constante en la vida de miles y miles de cristianos en el mundo entero, todos
de algún modo queremos decirle al otro que en la vida espiritual, todo marcha
bien, de color de rosas, pero en la realidad, estamos más que conscientes de que
no es así, porque a la verdad, es que estamos padeciendo en medio de la apresurada
vida que llevamos por causa de la forma en que la humanidad, ha asumido también
los costos por estructurar y mantenerse en una sociedad de tipo consumista.
Por ello quizás, advirtiéndonos proféticamente para el
tiempo que hoy día estamos viviendo, es que La Ley del Señor nos habla de ello,
Los Salmos de David, Los Proverbios de Salomón:
“Hijo mío, no te olvides de mi Ley, y tu corazón guarde mis
mandamientos; porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a
tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón.”
(Proverbios 3: 1 – 2)
“Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el
cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os sacado
de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado.”
(Éxodo 13: 3)
Como lo hemos comprobado, La Palabra de Dios está llena de
mensajes y de textos que nos estimulan a recordar que no podemos evadir lo que
Dios desea hablar a nuestros corazones, vivir sin esta clase de mensajes nos
deja fuera, fuera de una expectativa tanto profética como doctrinal, lo que indudablemente
nos ocasionará, con el correr de los días, enormes problemas que al final, no
podremos solucionar debido a que a nuestras vidas, como ya lo planteamos, dependen
de este constante diálogo con Dios, es lo que nos enseñan las vidas de los
hombres que amaron y sirvieron a Dios, es el testimonio que debemos rescatar de
lo que ellos vivieron mientras fueron parte de una vocación que como nosotros,
también tuvo costos, grandes, inevitables, pero que además, por haber creído y
respondido a estas expectativas divinas, también recibieron respuestas de
acuerdo a la fe que ellos depositaron en Dios.
Nuestras sociedades actuales, para defenderse de la reflexión
y de los efectos de nuestra relación con El Señor, ha necesitado rebajar la
importancia de poseer una fe semejante, para ellos, la sociedad no necesita
parámetros de vida, parámetros valóricos fuertes que le digan a las personas
primeramente, que somos hijos de Dios, y que luego, Dios tiene Propósitos con
nuestras vidas, no, los carteles de Coca Cola, los comerciales de las grandes
cadenas de tiendas y muchas otras más, logran embaucar al espíritu del hombre
actual, dejándolo sin posibilidades de defender su integridad.
Y en medio de esa somnolencia social y cultural, apoyada por
los medios de comunicación, también carentes de una reflexión profunda y veraz,
como un proyectil teledirigido, llega, específicamente a la vida del cristiano,
todo el contenido de esta urbe ignominiosa que no cesa en su afán de apuntar
sus dardos, contra la existencia de personas que han creído y que defienden con
sus vidas el valor de la fe en El Señor Jesucristo. Es una realidad que no
tiene otra lectura, de modo que el punto crítico se encuentra aquí adentro,
dentro de este sistema consumista y sensual, en donde la vida del hijo de Dios,
se haya en un peligro constante, ahora, no solo porque el sistema está decidido
a romper con todas las defensas con que cuenta el cristiano, sino porque
además, el propio cristianismo secularizado y apóstata, no desea ser tratado
por La Poderosa Obra del Verdadero Espíritu Santo que gime, con sonidos
indecibles e inexpresables, en medio de toda esta selva de humo y cenizas anti valóricas que produce el mercantilismo de la fe.
De manera que los peligros entonces, se hallan en infinitos
lugares, no estamos a salvo de nada mientras no tomemos los debidos resguardos
con nuestra vida espiritual, el enemigo del alma parece tener el control de
todas las cosas, de todos los medios, y lo realmente tóxico para el alma, del
cristiano me refiero, es que los modos y estilos usados por la gran masa del
cristianismo comercial, es precisamente lo que la gente asume como estilo de
vida, desconociendo que la propia Palabra de Dios, nos advierte con respecto al
tiempo que vivimos, a los peligros que se van acrecentando dentro de la realidad
misma de La Iglesia de Cristo, en momentos en que la esperanza, para aquellos sí han adquirido fuertes compromisos con Dios y Su Verdad, es que El Señor,
El Salvador y Creador de nuestras vidas, está pronto a Venir a buscar a Su
Iglesia.
Dejarnos tratar diariamente por El Señor entonces, aparte de
ser un signo evidente de madurez espiritual, nos indica también que en “El
trato de Dios”, estamos recibiendo en nuestras vidas, el recurso más importante
con el que contamos como hijos de Dios para enfrentar los grandes desafíos de
vivir en esta sociedad como es, El Consejo de Dios a través de Su Palabra Bendita,
por lo tanto, evadir semejante realidad, nos pone en una perspectiva de
peligrosidad para el alma sumamente enorme, letal, como dije anteriormente, porque
cuando se trata de la vida del cristiano, no tenemos que apuntar tan lejos para
advertir de los grandes logros de satanás, padre de mentira, con que cuenta dentro
de este sistema para enlodar y destruir el alma humana, algunos de estos
pecados, innombrables, por lo degradantes para la moral del hombre creado a
Imagen de Dios, los que, por la astucia de satanás mismo, ahora no son solo una
realidad dentro de este mundo que ha rechazado El Evangelio de La Gracia de
Dios, sino que también, dentro de la vida de muchos cristianos que,
inocentemente, desconocen la importancia de estar constante y diariamente
siendo tratados por El Señor y a través de Su Espíritu Santo.
f. navarro m.
cantautor cristiano chileno
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