Saturday, October 13, 2012

La verdad como acto liberador.





















Sé que por escribir y decir lo que uno siente de verdad, a veces puedes llegar a convertirte en un estigma para los demás, algo así como una perra con rabia, uno de esos canes que pululan por la ciudad lleno de parásitos carcomiéndole las carnes, de no ser así, no habría tenido sentido ni propósito no solo la venida del Señor a este incomprensible sistema llamado mundo, sino que además, ¿para qué declarar la verdad  a este mundo si Él no iba a estar dispuesto a entregar su propia vida en el calvario de la cruz, por esta misma verdad que ha traspasado la propia historia de la humanidad? Por lo tanto, el declararme una persona sin ambiciones materialistas destructivas, apartado de la farándula religiosa, comprometido absoluta y totalmente con la verdad de Cristo, es y será hasta el final, la humilde forma en que como seguidor de Jesús, he de seguir ofreciendo mi vida al servicio de Dios y de su causa, y además, será ésta, la manera en que proseguiré luchando sin que nada ni nadie pueda impedir que mis palabras puedan decir todo lo que siento y debo decir en Nombre de Su Santo Evangelio.

Por eso mismo es que a veces me meto en las mismas patas de los caballos, es que no encuentro que esté bien callar cuando la verdad es tan clara, tan diáfana, tan obviamente cierta, mis abuelos decían que no se puede tapar el sol con uno de los dedos de tu mano, sin embargo, puede que mi personal visión de la realidad no encuentre eco en los corazones de ustedes, no obstante, el decir lo que uno piensa, debería ser tomado muy en cuenta por los demás, no debería ignorarse a quien pretende decirnos algo que puede ayudar a mejorar nuestro cristianismo, así que por lo menos, el decir lo que uno piensa, debería ser tomado simplemente como un acto liberador, sí hermanos, “liberador”, que viene de la palabra, LIBERTAD. ¿O no tenemos nada de qué liberarnos ahora que creemos en Dios? No obstante, algunos antes de convertirse eran mucho más sinceros que ahora, y me pregunto ¿dónde quedó esa sinceridad? ¿Se la llevó Cristo? ¿Quién se quedó con ella? Los cristianos, ¿no tenemos algún tipo de esclavitud que defender, alguna omisión que declarar? También pienso que muchas personas eran mucho más útiles antes de convertidos que hoy, porque la displicencia con que han abordado sus principios de fe, hoy día posee más tintes de indiferencia que otra cosa, así que, a favor de los que aún desean un poco de luz para este mundo lleno de tinieblas, este blog seguirá en disensión contra la maquinaria de fe que dice estar manejando los hilos del mundo cristiano, y como yo, disidente y viviendo en un constante exilio por causa de mi Señor, no voy a dejar que las comodidades o beneficios que me trae el ser cristiano en este tiempo, terminen por sepultar mis inquietudes, no señor, tampoco será mi enfermedad la que termine por ahogar mi grito de angustia, de ningún modo, yo creo que en ello Dios, o la vida simplemente, han fracasado conmigo, no hay manera que pueda callar o silenciar mi verdad, este verdadero cáncer que se ha apoderado de mi garganta, no podrá impedir que ésta, mi verdad, por la cual yo lucho y mantengo mi espíritu de servicio intacto, impidan que todo lo que tengo que decir a través de esta manera, y otras maneras más con que cuento para defender mi forma de pensar, dejen de fluir en Nombre de La Libertad en Cristo.

El cristianismo actual, plagado de porquería materialista y consumista, le ha hecho un daño atroz a nuestras formas de vivir, no existe para mí otra manera de decirlo, y todo porque al final, quienes mantienen y defienden las diferentes corrientes religiosas actuales, son personas carentes de creatividad y sin ninguna clase de dones, ello podría explicar en parte, el vacío que me provocan los predicadores y expositores llamados en la actualidad, “doctores o apóstoles”, toda una mercadotecnia al servicio de seres manipuladores que solo desean ser conocidos y por ello, ganar el dinero suficiente como para poner a sus hijos en los mejores colegios y tener, como pedagogo de tus hijos, a una nana en la casa que termine por educarlos, ah, y por lo menos, acceder a vivir dentro de las paredes de un bello condominio rodeado de cámaras ocultas y guardias que no permitan la entrada ni la salida de nadie, al costo que sea, total, son los propios cristianos anestesiados contra el dolor, los que van a financiar semejante proyecto que a mi parecer, solo beneficia a esta clase de parásitos que se han instalado como garrapatas, en la vida de una sociedad que no encuentra la salida a tantos y desmedidos problemas ocasionados por el egoísmo y el materialismo cruel que terminó por sepultar los sueños de millones de personas en el mundo entero, no es de menospreciar entonces, la cifra entregada la semana que pasó por el organismo internacional que mide la desigualdad y la pobreza en el mundo entero, más de 800 millones de personas en este planeta no tienen qué comer, así de agudo, así de duro. ¡Y el cristianismo actual metido en la porquería de la prosperidad! Me imagino que el discurso que no escuché del santísimo reverendo pastor protestante, Sr. Edito Espinoza, en el banquete espiritual que ofrecieron a los líderes políticos de este extraño país, no tocó estos problemas, desde luego que no, ello podría haber significado un enorme daño para aquellos que han convertido la fe del Hijo de Dios, en un producto comestible y fácil de comercializar. Además, y lo que convierte este problema en icónico, es que para decir y plantear esta clase de contrariedades públicamente, como lo hacemos en este trabajo, hay que tener, como bien dicen los españoles, cojones, es decir, ser hombre para sus cosas, lo que a mi parecer, esta clase de hombrecitos no tiene, y recuerden, el Apóstol Pablo ya lo decía y solicitaba de los hermanos, "portaos varonilmente."   

Pero bueno, de todo hay en la viña del Señor, no podemos mezclarlos a todos, sería cobarde pensar de este modo, yo conozco a hombres de Dios en este país que lo han dado todo, y por todos, lamentablemente, no han recibo nada, haciendo tangible aquella palabra que dice, que muchos murieron sin siquiera alcanzar lo que anhelaron con toda su alma, y no hablo de plata para llevar a la esposa y a los niñitos el Domingo en la tarde a un miserable Mall, en el centro de la ciudad, de ningún modo, sino, de cosas realmente enormes, proyectos que pudieron haberse constituido en paradigmáticos, desde el punto de vista de lo útiles que pudieron haber sido, para la fe y para la gente que no entiende cómo, la propia gente que está en estas realidades, supuestamente espirituales, concede a los siervos de Dios, todo para que ellos, descansados y sin sufrir ninguna clase de problemas, puedan realizar todos los sueños que ellos han ido juntado en sus alforjas al estilo Judas Iscariote. Así, los Judas de hoy, alimentados y engordados, logran embaucar, se hacen de un nombre para tomar posesión de las almas desorientadas, para ello, utilizan el diálogo, La Palabra misma, se rodean de peregrinos inocuos que nada les dicen, nada les cuestionan, cosa que el Ungido, no reciba todo el arsenal Ético, Moral y Espiritual con que cuenta La propia Palabra de Dios para poner de manifiesto que ellos, a pesar de los Grammy, de las producciones musicales, de todos los títulos que le han robado al Señor de señores, no cuentan con la aprobación de nuestro Dios y Eterno Salvador para ejecutar esto que ellos llaman, La Visión. Quizás, ello es lo que podría estar pasando con la estrella del canto cristiano de este instante, quién sabe, a lo mejor no tiene nada que ver, no obstante, es necesario comprender que nada en nuestra vida ocurre porque sí no más, ningún cabello de nuestra cabeza cae sin destino, el Señor dijo que todo pertenece y está bajo La Soberana Voluntad de Dios, de otra manera, los científicos estarían en la razón, y por lo tanto, nuestra fe sería vacua, insignificante, carente de propósito, y como yo, nuevamente, no estoy de acuerdo con ello, porque llevo en mi vida las marcas de Cristo, aquí me encuentro para reafirmar mis convicciones, no voy a dar un pie atrás en ello, no soy de esos, el hombre al final, a pesar de todos sus éxitos supuestamente espirituales, porque sé que será el Señor el que dará la palabra final acerca de nuestras vidas, y en especial de nuestros ministerios cuando comparezcamos delante de Su Trono, creyó que en todo esto Dios estaba de acuerdo, si pues, que se tuteaba con Dios, que todos los que dudamos de su veracidad estábamos de más, sin embargo, él había dicho que luego de servir al Señor por un tiempo, en realidad, sirviendo a su industria más que predicar a Cristo, se daría un año sabático, algo así como dejar las cosas de Dios para descansar y luego, después de un descanso para disfrutar de las ganancias mal habidas en el campo de la fe, volver a retomar el Ministerio.

¡Así de cara dura!

Pero la eternidad le tenía preparada otra cosa, nada hacía prever que todo terminaría como terminó, él, con sus dos piernas quebradas, con un ministerio en vías de un año sabático que no existe en La Escritura para todos aquellos que, con mucho esfuerzo, hemos involucrado e invertido casi todo lo que tenemos en el servicio del Evangelio, y por supuesto, ellos, sus seguidores, quienes a través de una insignificante reflexión de apoyo a estos sementales de La Prosperidad, nada han dicho del propósito de Dios en las circunstancias actuales para el paradigmático restaurador de la alabanza y millonario Marco Witt. Aún así, el hombre en cuestión, no leyó este blog, sus adherentes le dijeron que yo era un resentido, un disidente, un exiliado, una perra con lepra, los demás cristianos por supuesto, hicieron caso omiso de lo que El Señor hace rato venía diciendo a través de este trabajo, y créanlo o no, una vez más hemos acertado, desde luego que sí, pero si de esto vengo escribiendo hace rato, Dios, en Su gran y absoluta Misericordia, no nos ha permitido que le creamos a toda su basura espiritual comercial, por lo tanto, tenemos herramientas en perfecto estado para evaluar lo que él, y todo su séquito de vagos, no será capaz de evaluar, porque son una mata de cobardes, porque si Dios no les da lo que ellos le piden, ni siquiera irían a un templo a adorarle, pero como el cuento de las alabanzas penetró en las profundidades de un cristianismo retrógrado e inverosímil, la suerte no podía ser otra, tanto como para denostar a todos quienes llevamos viviendo y sobreviviendo con mucho valentía, todo el dolor que te provoca una enfermedad como el cáncer, el Sida mismo, o cualquier otra dañina enfermedad y aún así, sirviendo al Señor de señores, el problema es que alguna vez tenía que tocarle a él, desde luego que sí, si no es un fantasma, si hasta el Señor sufrió en Su Cuerpo, y obviamente, le tocó, y fuerte, eso sí, la doctrina que él ha sustentado con toda su maquinaria publicitaria, solo dirá que fue un accidente, algo así como que Dios lo protegió, no que Dios permitió que todo aquello aconteciera para que él, con toda su arrogante investidura de poder y de una vez por todas, entienda por fin, el verdadero significado de la muerte y resurrección de nuestro Glorioso Salvador. No leyeron por lo tanto las advertencias, no quisieron inquirir en este humilde trabajo, además, ¿qué les puede decir un hombrecito como yo, lleno de yagas y enfermo como me encuentro? ¿No será aquello orgullo?

El cuento podría llenar páginas y páginas, pero no estoy interesado en escribir y gastar el talento que Dios me dio, para invertirlo en personas que nada me han dicho con sus predecibles realidades, no sigo hombres, sigo a Cristo, y quienes no tengan nada que decir que yo haya oído antes en mi vida, no tienen lugar en mi conciencia, el haberme desprendido de todo para servirlo en este mundo, aún con la experiencia de la dura enfermedad que he debido sobrellevar desde mi juventud sobre mis espaldas, me provee del argumento moral suficiente como para decirle al mundo cristiano, ¡miren a Cristo, no sigan al hombre! Porque los hombres somos solo eso, hombres nada más, y los hombres, hemos mentido mucho y de muchas formas en esta vida, así que, aunque no les guste mi reflexión, soy un hijo de Dios, y todo lo que Dios me mande decir, lo diré, duela o no, Dios me ha dicho que no tiene predilectos, ¿o acaso piensan que Dios me sorprendió cuando me di cuenta que al no tener cura mi enfermedad, la cuesta se ponía más inclinada aún? Para nada, siempre he comprendido que el Evangelio de Cristo es para valientes, no para cobardes, no para señoritas, por ello es que aún trabajo en su Reino, en el de ÉL, no en el que han llenado de alambras los dirigentes de la religión organizada, en este Reino, la verdad se convierte en una necesidad, porque solamente los que llegan a conocerla y a quererla, son los llamados a ser libres, libres de decir lo que piensan, libres de servir a Dios donde sea y como sea, por ello es que no claudico, aún desde mi pequeña realidad, sigo sosteniendo que sin la verdad, es imposible comprender quién realmente es Dios, de otro modo, conformémonos con los templos y predicadores profesionales, y dejemos de hablar de Cristo a los que más lo necesitan.    

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