Saturday, May 28, 2011

El costo de caminar sobre la cuerda floja.





Yo sé exactamente cuando alguien, luego de escribir algo en este blog, intentará, a como de lugar, de hacerme entrar en razón y evitar que yo pueda expresarme con la libertad que demanda el ser un administrador de estas cosas a veces, incomprensibles para muchos. Sé además, que aunque hiciera un esfuerzo sobrehumano por intentar siquiera explicar lo que me sucede, no comprenderían aquellos que no ven el riesgo ni el peligro de depender una realidad espiritual como la actual. El tiempo corre en contra, es una verdad enérgica, incuestionable también para los que aguardamos el Retorno de Cristo a este mundo, pareciera ser que el sistema, con toda su potente arrogancia, no tomara en cuenta nuestras disidencias, todas y cada una de las que hacen y dan forma a nuestro cristianismo, y es ahí en donde yo no puedo estar de acuerdo con los cristianos actuales, porque con esa forma de pensar, es muy probable que ellos, por muchos años más, sigan oponiéndose a cualquier forma de clamor honesto que venga de un corazón quebrantado y lleno de dolor, es que oyendo lo que oyen, viendo lo que ven, es imposible que puedan percibir en profundidad lo que realmente sucede, no entienden que aquellos cristianos mártires que produjo el cristianismo en sus albores y luego dentro del contexto de la historia del mismo, no murieron por que sí no más, no lo hicieron porque cantaban alabanzas a Dios o algo parecido, cada una de esas personas, hechas de una naturaleza muy diferente a la de la actual condición del cristianismo, poseía sus propias contradicciones con el sistema, sus propios cuestionamientos, sus propios planteamientos, sus propias y honestas disidencias, pero ellos, desde luego, a pesar de la incomprensión de los dictadores de este sistema apostata, no estarían de acuerdo con nuestra realidad espiritual actual, se los puedo asegurar, muchos de nosotros no pasaríamos la prueba, quedaríamos excluidos, por faltar a la verdad, tal vez en cosas muy cotidianas, muy humanas, de las cuales, ellos estaban más que plenos.


Ser cristiano en este tiempo, a la manera de los maestros de la lujuria y de la sensualidad de las alabanzas, es una condición que ameritaba una reflexión, desde cualquier punto de vista, porque al pensar este tipo de cristianismo y confrontarlo con el bíblico, la cosa se pone muy peliaguda, allí, no hay sombras de dudas que puedan entorpecer la obra del Espíritu Santo, no existe hombre alguno, de Dios por supuesto, con todo el poder y respaldo que le pueda ofrecer la dictadura de la prosperidad, que pueda impedir o paralizar que algo tan enorme como la auscultación del Espíritu Santo de Dios, haga su trabajo y permita de una vez por todas, que la verdad salga a la luz. La verdad no obstante, queridos amigos, y por supuesto, honestos y desleales detractores, no me pertenece, de ningún modo, soy un hombre demasiado pequeño para ello, no ostento merecimiento alguno como para abstraerme de lo que soy y formo parte en esta vida, por ello vale la pena que alguien de repente, aunque sea de manera anónima, deje caer tres líneas en mi blog para intentar, como dije antes, ponerme en la vereda correcta, sí señores, solo para dar cuenta pública de que no soy un tipo intocable, como muchos que existe hoy día, contrariamente, y gracias a la Obra de Dios en mi persona, me he convertido en una persona alcanzable a vuestras críticas, y de ello, reiterándolo, sólo puedo dar gracias a Dios, porque en un medio como el nuestro, absolutamente saturado de seres colapsados de espiritualidad, el que hermanos de naturaleza sencilla, tengan la oportunidad de expresarse, aunque sea contradiciendo mis planteamientos, ya es todo un logro, porque ello colabora con la desmitificación de un cristianismo que no desea ser humanizado ni puesto en la condición ni en el contexto que debiera. Por lo tanto, agradezco nuevamente a Dios porque a través de este trabajo, he podido ir conociendo muchas versiones desconocidas de un cristianismo que en apariencia, pareciera estar viviendo lejos de la realidad que a todos nos toca y nos motiva a intentar por lo menos comprender, no soy por lo tanto, como aquellos grandes “MINISTROS DE ALABANZA” con que cuenta el cristianismo actual para justificar su ceguera espiritual y su cobardía, por el contrario, cada vez que tengo la oportunidad de ofrecer mi canto dentro de la realidad de La Iglesia de Cristo en su aspecto Evangélico, no me excluyo de la crítica, por el contrario, admito mis falencias, y por supuesto, estoy disponible para aclarar las cosas que he dicho o he pretendido decir con las palabas con que cuento para expresarme.


Sin embargo, el pensar diferente, no es una forma que convenga por supuesto al cristianismo predecible, al de las alabanzas, al de la ceguera, al de los grandes proyectos de fe como, adquirir propiedades con el dinero de los hermanos, y por supuesto, financiar viajes y estadías de ministros en cualquier parte del mundo, aún con los enormes dramas socio – económicos de por medio viviendo una gran cantidad de hijos de Dios solo en nuestro país, por nada del mundo, este tipo de cristianismo no necesita disidentes o disconformes con la situación, ellos no van a estar de acuerdo con un hombre que les lleve una forma de pensar que los haga meditar en las enormes deformaciones que les han aportado cada uno de los llamados, “avivamientos o movimientos espirituales” en los cuales muchas de las variantes del cristianismo evangélico y protestante chileno, ha participado en estas últimas decadentes décadas, una forma de pensar así por supuesto, no contribuiría a la visión que ha destronado a La Verdad del Evangelio de Cristo en la vida de los cristianos, es más, para poder construir realidades de este tipo, la ignorancia y el poder que puede ejercer cierto Ministro de Dios, puede incluso catalogarse como dictatorial, y creo, sin temor a equivocarme, que muchos de estos grandes movimientos en donde el lucro personal parece ser la medida mayor, poseen toda la estructura y forma de sectas, claro que sí.

Por ello, pienso que mi manera de pensar la fe cristiana, en primer lugar, ha traído poderosas razones a mi propia vida para no dejarme embaucar con facilidad, de no ser así, no tendría elementos para construir mis nuevos cantos, que nos son alabanzas, estaría obligado a hacer lo que hace Witt, Barrientos, Velázquez, Montero, y toda esa casta de holgazanes intelectuales y espirituales que al concepto de Sacerdocio Cristiano, le agregaron otro elemento que jamás antes tuvo el cristianismo, como es el de excluir de la demanda de Dios, el conocimiento que debe tener todo cristiano acerca de La Palabra de Dios, para dar lugar con ello, a una forma de ministerios que si pudiera expandirme para explicarlo, me tomaría varios e intensos capítulos, como es, solo por nombrar uno, “el Ministro de alabanza”.


Pues bien, yo no pertenezco a esa forma de arrogancia espiritual, por carecer de raíces bíblicas, por no tener un mínimo de autocrítica, que es demasiado para mí, por ello es que muchos tal vez no piensan como yo, y es comprensible, acostumbrados a esa forma de pensar, no ven los riesgos, no ven el peligro cuando un gran exponente de esa mediocridad, no habla en absoluto de problemas contingentes y a cambio, le da una importancia visceral al problema del dinero, ustedes los conocen, saben a quienes me refiero, no es necesario nombrarlos. Así, el cristianismo actual, naufraga en una forma de vida espiritual que no permite la reflexión, lo deja exento por lo tanto, de toda forma de crítica, blindándolo contra La Verdad Suprema, protegiéndolo contra los ingentes y siempre cuestionados planteamientos proféticos. Lo realmente delicado y asombroso de toda esta cuestión, es que a muchos buenos cristianos, conscientes de la realidad, prácticamente no les importa absolutamente nada que la condición del cristianismo actual sea la que todos conocemos, por el contrario, se han armado para contrarrestar nuestros cuestionamientos, sienten que tienen un deber, y este, es el de defender lo indefendible, para ello utilizan todos los medios, créanme, y lo hacen, pero yo no les temo, porque el impulso que sienten muchos cristianos por defender La Verdad del Evangelio de Cristo en este tiempo, no es una cuestión que pueda minimizarse, para nada, aunque ellos lo quieran ver o interpretar de este modo, se trata de una gran necesidad nacida del alma, de la vida del Espíritu, no es otra cosa, es lo mismo que ha sucedido en la historia, porque, ¿qué gana un cristiano en estos días defendiendo un punto de vista como éste? ¿Alguien lo defenderá a él cuando los discípulos del proselitismo vacuo, intervengan para proteger sus intereses?


De este modo, puedo darme cuenta cuando algo que he escrito en mi blog, provocará ciertas reacciones irritantes, negativas tal vez, que se yo, pero les puedo asegurar, que nadie de quienes se sienten afectados por mi crítica, enfrentará la situación con razones, con planteamientos, bíblicos incluso, simplemente darán rienda suelta a toda su pomposa vida espiritual, e intentarán ponerme en el riel correcto, tomando como ejemplo, sus propias condiciones, las que nadie conoce, las que nadie entiende, las sin rostro, las sin olor, como las del face book, atosigadas de placer, intoxicadas de una inconsecuencia con el ser humano de verdad, el que sufre, el disidente, les puedo asegurar que ellos no desean a uno de sus íconos en una postura semejante, para nada, están dispuestos incluso a decir lo que sea con tal de que uno se crea todo lo que ellos dicen, es decir, que uno no tenga opinión, que el ícono se vea tan sobornado a las dulzuras de sus palabras, que no tenga escapatoria, para que los temas trascendentes como el hambre, el poder de las grandes economías provocando todo el dolor de este mundo, pase prácticamente inadvertido, así, el hombre de Dios, elevado a la condición de ídolo o ícono, solo sirve para cosas triviales y de muy bajo perfil, dejando de lado su verdadero Llamamiento y vocación, y con ello, privando a los cristianos actuales de una forma de expresión honesta que la religión actual no permite ni fomenta.


Bienvenidas sean entonces todas las quejas contra mi persona, desde decirme que mi enfermedad es un castigo de Dios, hasta declararme un cristiano apostata y que no ora arrodillado por decir lo que pienso, todo esto no obstante, no será impedimento para que La Verdad de Cristo, siga oculta, a pesar de la indiferente actitud de muchos cristianos que les importa un carajo si a esta misma hora, en cualquier parte del mundo, muchos niños están siendo utilizados como mercadería sexual, a vista y paciencia de los gobiernos y dictaduras espirituales que juran estar defendiendo los planteamientos de Dios. Como dije anteriormente, agradezco a Dios por su fortaleza y espero, con mucha prontitud, al igual que muchos de ustedes, EL RETORNO DE CRISTO A ESTE MUNDO, y en tal condición, con muchas ansias ser espectador en primera fila cuando el Señor de señores, sorprenda al cristianismo de la miseria actual, envuelto en toda clase de negación a la verdad proclamada por Cristo y sus santos apóstoles, en el curso de la historia.

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