Wednesday, July 20, 2011

¡La rapiña al acecho...!
















Sabiendo entonces que nuestras convicciones y certezas no tienen valor para estos próceres de la mediocridad, uno debe armarse, a fuerza de coraje, a fuerza de lectura de La Palabra de Dios, de oración, de toda forma de disconformidad y expresión contra un sistema que no desea valorar nuestras experiencias, de lo contrario, sucumbe, termina por ser absorbido, de modo que la búsqueda, la lucha por la cual uno debe mantenerse en vela casi toda la vida, se diluya, se precipite una vez más por las alcantarillas, y ganen los de siempre, “los apitutados”, los doctores de la ley, los fariseos de esta década, los comerciantes de la fe, títeres de la fábula norteamericana que pregona desde hace muchos años atrás, que el beneficio de la fe en su mayor expresión, se halla en la versión material y consumista del cristianismo actual.

Esa es la clase de cristianos que uno desea conocer, hombres de convicciones fuertes, jugados por algún problema contextual, resentidos incluso, ¿por qué no? Disconformes con la condición de la realidad en la que tienen detenidos una gran cantidad de ministerios que hoy día podrían estar prestando una gran utilidad en un mundo que parece estar naufragando. Pero a los expositores de escritorio no les interesa aquello, tampoco a sus seguidores, están conformes con el trato, con el saludo dominical, no son necesarias las nuevas expresiones, total, existen ellos, aunque no tengan un cuarto de creatividad, aunque ni les interese el significado de una sola línea de una canción cristiana, y no estoy hablando de alabanzas sino de “textos”. De ello se nutre nuestro pobre cristianismo, de vida predecible, aburrida, religiosa, devota de sus tradiciones, es como si volvieran a ser católicos solo que ahora con diferente nombre, me da pena todo eso, me resulta simplemente mediocre, para la expectativa con la cual Cristo impulsó a sus seguidores a tomar el compromiso que muchos de ellos adquirieron de por vida.

Jugarse por la verdad debe ser algo así como una pérdida de tiempo para estos funcionarios del sistema actual de fe, debe serlo, de lo contrario saldrían en defensa de sus creencias, pero el no hacerlo indica el desinterés, indiferencia, desconexión incluso, es decir, de todo lo que se ha construido esta realidad espiritual basada en la modernidad, que no es más que un manojo de flojera intelectual y espiritual con cara de santurrones, ¿o acaso no? A lo mejor estoy equivocado, a lo mejor no sé de qué estoy hablando, pero no me van a creer, sé de que hablo, sé que no les interesa hablar del hambre en África, esos temas no son para un cristianismo como el nuestro, que no resiste una reflexión de este tipo, por considerarla fuera de contexto, fuera de toda realidad, porque sé en lo que están, sé que les interesa un bledo el dolor de esa gente, no han sido adiestrados para absorber problemas de este tipo, las alabanzas de Witt y de toda esa saga de cobardes los dejó en blanco, tanto como para no comparecer en esta siniestra hora de la humanidad, tanto como para no defender al que sufre en una simple plegaria. Pero no son tan costosas queridos amigos, de verdad, solamente hay que cerrar los ojos y clamar, clamar hasta llorar, hasta que el alma se te salga por la garganta, allí puedes incluso llegar a sentir el dolor de los sufrientes africanos que nunca clasifican en ninguna bendición, puras maldiciones, sin embargo, las Putas espirituales que engañan al mundo entero, incluido este podrido país de mierda, gozan de bendiciones, sin haberle robado una sola alma al diablo, sin haberse ensuciado ni siquiera la punta de sus rodillas intentando buscar ayuda desde el cielo.

Las tinieblas cubren Fénix, y que lo tapen todo, que lleguen las plagas no más, hasta cuándo tendremos que esperar, mientras los ministros se divierten dando cátedra de La Palabra a los inocentes seguidores, porque todo se trata de ello, de seguir a tal o cual individuo, ya no se trata de seguir a Cristo, de hacer algo por Él, de ir en pos de los que más sufren sino, de aportar a los grandes ministerios de fe que no son más que verdaderas cofradías de sinvergüenzas, todos al servicio de esos parásitos que produjo el cristianismo actual. La gente que los sigue piensa igual que ellos, no se atreve, no da pasos más grandes, tienen miedo, se asuntan si es que alguien les dice algo que no ha dicho “el siervo”, si eso no es basura entonces, ¿qué es? De este modo la pluma debe seguir escurriendo, tinta, sí, mucha más tinta, aún no puedo dejarme vencer por esta enfermedad, aún no es mi tiempo de partir, aunque en este instante esté lleno de drogas, aunque no tenga total dominio de mis actos, lo cierto es que no me voy a dar por vencido, no estoy dispuesto a condescender con esta miseria, llámese Cuerpo de Cristo, Face Book, o el nombre que quieran darle, nadie podrá detener el peso de la realidad, el mundo está convulsionado, sí señores, se nos viene encima la realidad, y no porque la Selección de vagos quedó fuera de la copa América, sino porque la Iglesia de Cristo simplemente no desea compromisos, no, para nada, partiendo de sus príncipes, ministros hechos de cartón, hasta sus seguidores, todos al servicio de una forma de fe que no estima al que sufre, por el contrario, lo aleja, lo aparta, lo discrimina.

Por esta misma razón es que quienes tenemos ministerios difíciles no tenemos entrada en este podrido sistema, claro, no desean a los creativos, solo anhelan repetidores, imitadores, sobadores de lomo, alguien que les recuerde lo bueno que son y nos les diga nada de la verdad que debiera incomodarnos, a todos, porque todos estamos aquí metidos en el mismo lodazal, nadie puede decir de esa agua no beberé. Pero ellos saben hacerla muy bien, saben escapar de la responsabilidad, por ello no opinan, de política, de dramas sociales, de problemas valoricos, y es más, dejan solo al que sí lo hace, al jugado, es decir, al que tiene la hombría para decir lo que Dios desea que ellos digan, pero no invierten en esta clase de personas, nos encuentran demasiado pequeños para hacerlo, y si no nosotros somos los pequeños, ¿qué es el Apóstol Pablo para ellos? Una figura simplemente, un utensilio, una mínima existencia al lado de sus humanos y muy mundanos proyectos materialistas, alguien que puede transformarse en un buen gancho a la hora de pedir, dinero, plata, para viajes, para comprar no sé qué cosas, pero plata al fin y al cabo que hace más ricos a los que sobornan vuestras conciencias, para los cuales ya se prepara el juicio, de verdad, es inevitable, todo está siendo escrito, el Señor de señores no dejará pasar nada por alto, todo será traído a juicio, incluso tus cochinos dólares mal traídos Marco Witt, y toda esa voluminosa y estripitosa columna de ofrendas robadas al corazón de un pueblo ignorante al cual han sabido asaltar tú, y toda tu colonia de vagos.

Por ello también es que nuestras convicciones están en peligro, porque los lobos están cerca, muy cerca de nosotros, los puedo percibir, los puedo oler, por ahí, a la ciega, andan alrededor de los predecibles, intentando conquistar sus almas, intentando doblegar sus corazones para que les provean de la lana necesaria, ¿o no? ¿Me equivoco? ¡Si ni siquiera tributan! ¡Así no se puede! ¿En qué se parecen a la Iglesia Católica? En nada, son igualitos, venden la misma pomada, solo que con diferente nombre. Mutilan eso sí, La Bendita Palabra de Dios para retorcer textos y luego deshacerse en lloriqueos frente a los micrófonos y de este modo, una vez más, sobornar el alma de un cristianismo mediocre y vulgar que no valora ni medita en el valor de la verdad. Sé que no tengo lugar dentro, sé que no desean a un vocero de esta naturaleza, preferirían mil veces que fuera un repetidor, un farsante como muchos, pero no, no estoy dispuesto, estoy recuperando mis fuerzas, estoy logrando una vez más, ponerme de pie, el canto no duerme, la voz tampoco puede ser silenciada, la necesidad es mucha, Cristo debe ser predicado, expuesto, hablado, contado, visto, somos nosotros, los mismos llenos de debilidades, de confusiones tal vez, de problemas inmensos los encargados de hacer la obra, los comerciantes ya saben en lo que están, los ejecutivos igual, dando cátedra, sus seguidores saldrán en defensa de ellos, pero no importa, una realidad televisiva ni virtual puede más que una verdad dicha desde atrás de un Ministerio, por humilde que este sea, por sencillo que resulte sea, nada será más humilde que la humildad con que el carpintero de Galilea una vez en la historia, se atrevió a desafiar al mundo entero con sus parábolas y enseñanzas, y he aquí, por no sé cuántas veces más, inundándonos, sojuzgando nuestras flaquezas con la fuerza de Su Palabra para impulsarnos a seguir, a continuar con la lucha, inagotable, imperecedera, hasta que Él decida retornar.

2 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Dios le bendiga mucho mi hno Florencio,gracias nuevamente mi amado hno,alomejor ud no me creera cuando le digo lo mucho que me bendice Dios atravez de su blog,no tan solo a mi sino que a muchos hnos que no transamos la palabra de Dios, ni menos vamos en pos de esos rapiñas que andan al acecho. Sí hno amado siga escribiendo lo que el Señor pone en su corazón ,para bendición y crecimiento de nuestras vidas,sabe amado yo todavia estoy en esta prueba y he pasado muchas angustias y dolores en mi estomago por mi enfermedad,pero aun estoy de pie!! todo eso pasa a segundo plano cuando me doy cuenta que cada dia queda menos para que Cristo venga por nosotros,pero me enferman mas esos chantas que lucran con el evangelio que Cristo nos dejo,aprovechandose de los hnos que llegan a correr con su ofrenda para que los lindos renueven sus autos o sus casas o para hacer crecer su cuenta bancaria,esas cosas me duelen mas que este dolor de guata que tengo. siga mi hermano siga adelante nomas mire que queda poquito,chaoo mi hno Cristo les ama mucho, su hno que lo ama y respeta Claudio.

1:26 PM  
Blogger florencio said...

Gracias hermano Claudio por sus palabras, sé que es un varón experimentado en quebrantos, por lo tanto, todos mis respetos. Gracias también por las oraciones, la enfermedad que hoy día invade sin misericordia mi cuerpo, no va a amedrentarme, si hay algo por lo caual tengo por qué luchar, es esta verdad que enmudecen los grandes maestros de la fe comercial, todo lo demás Cristo lo aligera con su amor y misericordia.

Todas las bendiciones y el cariño de siempre para un cristiano con alma y coraje de verdad.

elrecolector

1:45 PM  

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