Friday, November 02, 2012

El efecto de la tormenta.



¡Y la tormenta vino, llevándose y arrastrando con todo lo que encontró a su paso! Un cuadro realmente conmovedor, que emociona a momentos, uno nunca termina de entender ni de verlo todo, y eso que aún nos faltan muchas cosas por ver, no obstante, todo este triste proceso me ha tocado enfrentarlo desde la cama en donde me encuentro postrado por mucho tiempo, para lo único que me he levantado, es para ir a servir al Señor en alguna congregación, los demás días, han transcurrido lentamente, tan lentos como para poder enterarme de todas las tragedias que asolan a este mundo, desde problemas económicos como los que debe estar enfrentando la súper nación española, hasta los terribles asesinatos en Siria, una increíble secuencia de hechos que, seguramente, en la mente y en el corazón de un hijo de Dios no pueden pasar inadvertidos.

Hubiese querido haberme encontrado de otra forma para verlo y examinarlo todo, sin embargo, Dios ha querido otra cosa, otra como tener que enfrentar en mi propio cuerpo a mi peor y más persistente enemigo, allí comienza mi verdadera batalla diaria, allí debo acorazarme de manera que en esta guerra, injusta y desigual, mis convicciones no pierdan el sentido que Dios y la vida le hemos dado, porque sin ellas finalmente, ¿qué soy? Gente que lucha a diario por un plasma hay por montones, otros por cambiar su viejo automóvil también existe muchos dentro de este sistema, pero hombres que somos capaces de renunciar a todo con tal de dejar bien puesto el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, realmente son pocos, y no porque lo diga yo, de ningún modo, por experiencia sé que muchos partieron muy bien, pero cuando comenzaron a sentir el olor del vil dinero, se olvidaron simplemente de todas esas promesas que algún día hicieron a Dios si es que Él los ayudaba a sacar una carrera en la Universidad.

Todos estos días no ha sido para nada fáciles para mi, ni tampoco para mi mujer que ha tenido que amanecerse a mi lado viendo como su compañero, lleno de ganas de vivir, de hacer cosas para servir a Dios, pierde por completo el sentido de las cosas y debe aceptar con mucha tristeza que la enfermedad me gana, minuto a minuto, hora tras hora sin poder alcanzar el sueño reparador, es que el dolor y la molestia que provoca este mal, no te permite ni siquiera tranquilizarte para lograr ese umbral que todos tenemos para llegar a cerrar nuestros ojos y así descansar, en mi caso, estos días han sido terribles, dolores insoportables, pérdidas de conciencia, tanto así, que pasadas las horas, me entero de algunas cosas que hice mientras luchaba en la madrugada con todas mis fuerzas contra esta enfermedad que a diario me quita la vida. En tal caso, le pregunto al Señor, ¿si no sería más conveniente que Él me llevara para que no sufriera más, para que finalmente este dolor se acabara? ¿Será de poco cristiano o de cobarde solicitarle algo semejante a Dios? En todo caso, aquí estoy nuevamente, agradeciéndole por la vida, intentando darle curso y sentido a mis días, lentamente, el efecto de las drogas son destructivos, te ponen de una forma que no es para nada fácil sobrellevarlo, menos en mi caso, que por naturaleza, resisto la pérdida de conciencia que deberían provocar las drogas en mi mente, así que la lucha se torna aún, mucho más enorme, mucho más agotadora, mi mente no es capaz de soltar las imágenes que Dios ha implantado en mi mundo, por lo tanto, mi mundo onírico no permite que la droga haga sucumbir la Presencia de mi Dios que se haya asentada en mi subconsciente, y en ese momento, mi cuerpo reacciona, sin control alguno, como si mi cuerpo estuviese acorralando mi espíritu y no le permitiera alcanzar la paz que solo viene de Dios.
Así debo enfrentarme a diario con este mal, mis hermanos que han venido a visitarme, solo han visto un aspecto de todo esto, pero estoy profundamente agradecido de ellos, por lo cariñoso que han sido conmigo y con los míos, por hacerme ver que no estoy solo en esta enorme prueba, hubo una de estas noches en que ya no podía más, y en un esfuerzo enorme, solicité a mi mujer que llamara a mis hermanos que me apoyan en la oración a la hora que los necesite, y así lo hicimos, como a eso de las 4 de la madrugada, mis hermanos Danilo y Janett de Rancagua, aún con el cansancio de estar cuidando a sus pequeños hijos, aún con el cansancio de tener que enfrentar el día a día, dispusieron sus corazones para orar en ese momento por mi persona, ello no tiene valor, son cosas demasiado enormes para un hombre como yo, no tengo como devolver el cariño con que ellos oraron a esa hora y con la ayuda del Señor, pude descansar aquella noche, de verdad que estoy profundamente agradecido de tener amigos como ellos. Tampoco puedo dejar de lado a mi hermano Carlos, a Mauricio Núñez, a Robertito, y a todos mis hermanos de Puente Alto que son nuestro Cuerpo en Cristo, sin ellos, hace rato que habría renunciado, pero Dios ha querido que les conociera, y por conocerles, la bendición que han traído a nuestras vidas me ha dado la fuerza suficiente para seguir luchando, y lo seguiré haciendo hasta el fin, hasta cuando las fuerzas se acaben, no obstante, el cariño de ellos es algo que nos ha marcado, profundamente, cada una de las personas que en este tiempo han tenido contacto con mi enfermedad y se han preocupado por mi persona, solo tienen de este servidor, y de mi humilde familia, la enorme gratitud de corazón en el Señor, no hay palabras para agradecer la preocupación, el deseo de estar con el que sufre, todo ello ha significado para nuestras vidas, que cuando llegue a sentirme mejor, no dejar de hacer lo que hasta esta hora hemos venido haciendo con tanto esfuerzo y cariño para el Señor.

¡A Él sea toda la Gloria!

Pero bueno, desde esta sencilla columna, pienso también en el desastre que dejó la tormenta en Nueva York, de todas las vidas que se han perdido, es lamentable pero es algo que ya la naturaleza nos tiene acostumbrado, pareciera ser que la naturaleza ya dejó de ser predecible, y por lo tanto, nos encontramos frente a un hecho absolutamente impensado incluso para la ciencia, ya nada es igual que antes, donde nunca llovió, hoy día llueve a montones, y donde nunca hubo maremotos ni terremotos, hoy día todo indica que algo de esto podría ocurrir, en cualquier minuto, y en tal caso, también parece ser que los acontecimientos solo están ratificando todo lo que concierne con la profecía bíblica, por lo tanto, si hemos de buscar respuestas para todo lo que está sucediendo en el mundo, La Palabra del Señor es la que nos puede entregar la mejor perspectiva acerca de ello, todo lo demás es solo un apronte, que puede tener como objetivo, asustar a las personas, como el caso de los Salfate, o los que dicen que pueden advertir acerca de un movimiento sísmico, la verdad es que la televisión ha estado colaborando con estos falsos profetas, en el sentido que, si una profecía excluye el propósito de Dios, entonces ya no es profecía sino, adivinanza, y a los adivinos, ustedes ya saben. Pero bueno eso es lo que estamos viviendo, eso es lo que nos trajo este empobrecido sistema, piensen ustedes que las pérdidas en dólares de este solo desastre, ascienden a un poco más de 20 mil millones de dólares, sin embargo, la sola fiesta de Hallowen en Estados Unidos deja, como producto comercial, alrededor de 8 mil millones de dólares, por lo tanto, La Capital del Mundo, La Nueva Babilonia, volverá a ponerse de pie, no obstante, nosotros, el pueblo de Dios, no podemos hacer como si no estuviésemos viendo la realidad que nos quiere dar a conocer el bendito mensaje de Su Palabra, el regreso de Cristo a este mundo es un hecho hermanos, y yo, desde esta condición, oro porque los creyentes no sean engañados a creer que todo lo que está pasando en este mundo es solo cuestión del destino, Jesús dijo que habría grandes terremotos, y una serie de hechos más que deberían ponernos en alerta, sí, en alerta, porque si bien muchas de estas cosas no han tocado nuestras vidas aún, tampoco podemos decir que no nos tocarán, basta con recordarnos el último desastre en Chile y toda la enorme tragedia y desamparo que trajo a miles de compatriotas, en especial a los del Sur del país.

El tiempo corre en contra entonces, nada es seguro, lo único seguro es saber que Cristo estará con nosotros hasta el final, pero, antes que Él venga, muchos falsos profetas se levantarán, es un hecho, profetas que harán uso incluso de versículos bíblicos para engañar a la gente y sí, impedir al ser humano no redimido, que el más importante propósito que debe cumplir El Evangelio en este mundo, quede trunco, como es, el que todos los hombres que habitan este planeta, se arrepientan de sus males y se vuelvan a Dios, de lo contrario, todo se habrá perdido, y si pienso finalmente en este tema, cuando veo la manera y la forma en que la naturaleza se está comportando, me doy cuenta que, más que arrepentirse, los hombres parecen estar rechazando con más indiferencia el plan de Dios para salvar a este mundo, triste por lo demás, porque para que todo este plan tuviese el efecto que ha tenido en nuestras vidas, Él envió a su propio hijo Jesucristo a morir por nuestros pecado, todo lo demás es religión, esoterismo, mentira, engaño, todos elementos que no provocan finalmente ningún tipo de libertad a quienes las sustentas o las creen de corazón, porque el único que puede de verdad liberar y redimir al hombre de la maldad, se llama Jesucristo, nadie más.

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