Saturday, January 07, 2017

VALPARAÍSO NO DESEA ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS.




Aquí, en casa de mis padres en Valparaíso, reponiéndome de mi salud, intentándolo todo con tal de estar bien, bien para servir, bien para asumir nuevos retos. Sé de todos los inmensos obstáculos que me esperan, aun así, el carácter que Dios me ha dado me permite mantenerme en una constante, para eso debo nutrirme, alimentarme de Su Palabra, leer y releer a aquellos valientes profetas que hablaron en el Nombre del Señor, sólo así puedo conservar una actitud para dar vida a esto que Dios ha puesto en mi corazón.

Cantar con una guitarra y una armónica a Dios solamente, parecerá no tener tanto problema, desde luego que no, solo se trata de una persona que dice algunas cosas y punto, sin embargo, puedo comprender y discernir la magnitud de lo que Dios me ha dado, de lo contrario, téngalo por seguro, las puertas se abrirían de par en par, no tendría que estar poniendo mi cuenta Rut cada vez que publico en Facebook, ni tampoco solicitando a algún hermano con dinero que done un automóvil a mi Ministerio para que mi lucha no sea tan desigual.

El tiempo que he permanecido acá en Valparaíso, simplemente no sirve mucho en el ámbito espiritual, esta ciudad, inundada de reaguetón, de fiestas y mucha jarana, a pesar de las tragedias, no quiere nada con Dios, la vida del espíritu es muy poco valorada, entonces, no se valora tampoco el sacrificio que puedas hacer para trasladarte en las condiciones en que yo lo hago, y te quedas con la sensación de que lo tuyo, lo que haces para Dios, no está destinado a repartirlo a gente que está simplemente satisfecha con lo que está viviendo. Yo no lo creo de este modo, pero la realidad me muestra esto, a una realidad espiritual indemnizada y protegida, llena de una seguridad que no permite a nuestras realidades, aportar con lo que hacemos para Dios.

Santiago es otra cosa, tú llegas a esa urbe y comienzan a llamarte, desean saber de ti, de cómo te sientes, de qué te falta, y si puedes ir con tu Ministerio a bendecir sus vidas, no sé con qué moral la gente de las regiones pueden criticar la vida de los santiaguinos, si no la conocen, si no aprenden de ellos, si yo me hubiese quedado en Valparaíso con todo el drama que estaba viviendo antes de irme a Santiago, yo creo que aquí me muero, me seco a las cuántas semanas, no hay suficiente vida espiritual como para asumir retos enormes en Dios, así que por lo tanto, la decisión de partir a Santiago, está no solo justificada sino, totalmente acertada y respaldada por Dios, allí me quedaré hasta que el Señor no diga otra cosa.

Bueno, es inevitable pensar en las tragedias que está ciudad ha vivido y en el poco o nada de interés que esta gente tiene por las cosas espirituales, es más, casi no relacionan nada de lo que sucede con la vida espiritual, es decir, los templos están de más, la fe cristiana para qué decir, todo lo que existe si no pasa por el mundo cultural, no sirve, lo cual es una completa y total desgracia para una realidad que necesita tanto de Dios, tanto de la oración, de la plegaria de la búsqueda del Propósito eterno, en fin, la impronta política al lado de la cuestión cultural, arrasa con lo demás, cualquier punto de vista desde la perspectiva espiritual será tratado como algo extremo, es decir, ellos no desean oír nada que provenga de una realidad de Dios con Carácter, con Propósito, la Nueva Era está instalada como norma de vida, respaldada además por un Congreso que no toma en cuenta La Ley de Dios, Los Mandamientos, Los Principios de Dios, el cristianismo en tal condición, es inocuo, por ello no puedo entender la actitud de estos ministros orgullosos, si no están ganando ninguna batalla, es más, las estamos perdiendo todas, así que necesitan de la ayuda externa, de todo lo que Dios pueda enviarles.

Israel procedió de la misma forma en una etapa de su desarrollo, un etapa que los marcó hasta el día de hoy, porque la nación que está allá en el cercano oriente, no es la Nación de Dios, es Israel, pero es un Israel que formaron los judíos seculares, políticos, a espaldas de los fundamentalistas y gente que ama y espera el retorno del Mesías prometido, pero el pueblo y los sacerdotes del período más triste de Israel, cayeron en idolatría, fue un momento terrible que le sobrevino a la nación de Dios, ellos olvidaron La Ley de Jehová y tuvieron que pagar por ello, estaba escrito, el contrato matrimonial lo dice claramente en el Éxodo 19…  :

“En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mismo día llegaron al desierto de Sinaí.

Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte.

Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel:

Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí.

Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.

Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado.

Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo.”

(Éxodo 19: 1 – 8)



El contrato es condicional, …si diereis oído a Mi Voz, y guardareis Mi Pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos… está claro. No es menor lo que acontece con Valparaíso, no sé de qué manera asumen los ministros de Dios el desafío, cuando en 1906 fue derramado el Espíritu Santo, creo que esta manifestación contenía elementos teológicos casi semejantes a los que Dios le planteó a Israel en Sinaí, no obstante y al parecer, la cosa no ha sido tomada en cuenta de este modo y por lo tanto, si Valparaíso no se convierte, si sus Ministros no entienden la dimensión del Llamado de Dios, todo puede perderse, tal como se perdió Israel cuando llegaron los Asirios dirigidos por Senaquerib, y terminaron con Israel o el gobierno septentrional. Los que quedaron vivos se pasaron a Judá, y allí se convirtieron junto al rey Ezequías cuando le fue leída la Ley de Jehová.

Este Valparaíso, el de los carnavales culturales, de los fuegos artificiales, de los mega incendios y muchas otras catástrofes más, tiene un Llamamiento de este porte, yo lo sé, y sé cuánto cuesta servir al Señor en esta ciudad, sé de familias completas que no desean tomar responsabilidades espirituales y prefieren ignorar la Voz de Dios, puede que en un momento a otro, a pesar de La Gracia de Dios, La Misericordia comience o ya esté menguando, y todo lo que hemos estado viendo durante estos últimos años, en cuanto a las catástrofes de que ha sido blanco esta ciudad, y muchas otras de este país, no sea otra cosa que la decisión de Dios de hacerle ver a esta Nación, que a pesar de la indiferencia con que son tratados Sus Principios por parte de políticos y gobernantes pusilánimes, Dios sigue pendiente de nuestros procesos sociales y de cómo a diario este Chile, abandona, literalmente, todo lo que concierne a la vida valórica y a Los Mandamientos de Dios, y todo porque… “de Jehová es la tierra y Su Plenitud, el mundo y los que en él habitan”, INCLUIDO ESTE CHILE Y ESTE VALPARAÍSO DE LAS FIESTAS Y LA BULLA…

¡Así ha dicho Jehová!  

    

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