Sunday, August 13, 2017

EL MERCANTILISMO DE LA FE ACTUAL.


Han robado cuanto han querido, sin límite alguno, sin objeción incluso de los que se supone, deberían salvaguardar como verdaderos “atalayas de La Iglesia” el patrimonio de Dios, y aunque La Palabra de Dios hace indicaciones al respecto, a ellos nada los ha detenido, nada les ha impedido continuar con sus negocio lucrativos en torno al mensaje de Cristo, tanto así, como el hecho de convertir esta realidad, en motivo de burla para los que creemos que Dios, no puede ni podrá jamás ser burlado, de ninguna de las formas que el hombre ha conocido. Es el momento entonces, en donde el cristianismo que todos conocemos, se verá pasado a llevar por esta enorme industria del comercio de la fe, a modo de predicadores, sobre todo “cantantes cristianos de moda”, expositores, y un sin fin de otras disciplinas más que hoy día, han vulnerado prácticamente, casi todos los mecanismos de defensa con que contaba el cristianismo para detener este tipo de enemigos.

La realidad no parece declinar o hacer retroceder esta novedosa industria de fe, es peor, ha crecido, ha ido en aumento en la medida que la necesidad espiritual de las personas en el mundo entero, crece exponencialmente, imprimiendo sobre nuestras realidades, una poderosa huella de egoísmo y materialismo que ni siquiera el cristianismo de hoy, armado de un potente arsenal doctrinal y espiritual, ha podido dar de baja, es lo que La Biblia llama, La Apostasía, el volverse atrás, el retroceder, el no querer sufrir la realidad con las herramientas que nos la proporciona el verdadero Evangelio de Cristo, para convertir esta misma realidad, en un enorme mercado en el cual te puedes encontrar con predicadores a la medida, cantantes y predicadores sin mensaje, solo cantantes de alabanza, sin reflexión, ministros avaros, dueños de un poder material que nunca jamás los cristianos del primer siglo, aspiraron tener o soñar con alguna vez adquirir.

Allí, en medio de todo el lodazal, se encuentran miles de cristianos honestos que no han vendido su alma a las riquezas, a las aparentes luces con las cuales, suelen nutrir sus vidas los mismos ministros encargados de alertar al pueblo del peligro en que se encuentra La Iglesia de Cristo, corriendo riesgos cada día, exponiéndose a cualquier tipo de oposición que genera la misma religión, dejándolos en una especie de “exilio espiritual” en donde intentan mantenerse a salvo, como los Valdenses de la historia, como Los Cátaros en la Europa medieval, dejando en claro que tal vez, la resistencia, no logrará impedir finalmente que sean detectados y tratados como traidores, como renegados, como desertores. 
Y dentro de esta enorme cloaca, que en un principio fue barrial, anestesiados contra la miseria que vive este mundo, rodeados de un espíritu religioso que generan los creadores de avivamientos artificiales, sobrevive también, una supuesta aleación de cristianismo con paganismo, la cual no defiende nada, no dice nada, ni menos advierte de nada a nadie. Toda una inmensa y colorida alfombra de bellos matices alardeando de espiritualidad, sin el más mínimo sentimiento de compasión por la gente que de verdad sufre en este mundo, todo trasunta en religión y baile, baile y religión, apariencia de reino, mercantilismo al más puro y decadente estilo de los nuevos centros comerciales, en donde hay de todo y para todos, al precio que sea, con tal que resistas sus maquinaciones, todo está bien, todo anda miel sobre hojuelas. La realidad del águila en este lugar, simplemente no corre, no hay para qué, el peligro no existe, bajo la cobertura de un templo costoso y de una institución que lo sabe y lo posee absolutamente todo, no haya nada de qué temer.

La voz profética entonces allí no existe, no hay reflexión alguna que logre extraer de las vidas de los cristianos de esa realidad, un pensamiento que vaya más allá de la vista de los líderes que solo piensan en sus horarios y reglas que nunca jamás estableció ni insinuó Su Palabra, la corbata y el terno son parte del estandarte que ellos enarbolan, un cristiano con pelo largo y sin corbata es inconcebible, el testimonio que ellos defienden, trata esencialmente de imagen, del retrato que muchos ofrecen a sus hermanos cuando asisten a sus congregaciones, la vida interior, el cambio que opera Cristo a través del Espíritu Santo en el corazón del ser humano, no existe en la reducida mente de estas personas, solo son aceptados como cristianos los que visten un terno al modo Pentecostal, los demás, no existen.   

La Educación, la Enseñanza quedó postrada en el más absoluto olvido, y de este modo, las tradiciones pasaron a ser mucho más importantes que las demandas de Su Palabra. Jesús dijo, “enseñándoles que guarden…”, pero ellos pasan por alto este principio y dicen, “que obedezcan nuestras prácticas, nuestras usanzas primero.” No hay modo que los cristianos sumidos en esta forma de cristianismo, puedan ver un poco de luz al respecto, solo es posible si alguno de ellos, guiado por El Espíritu Santo, logré escabullirse de en medio de toda esa basura religiosa, y pueda contemplar la manera como el Señor verdaderamente, llama, hace y forma sus propios discípulos. Por ello es que la maestría, como Ministerio, no existe, el predicador, que es una forma del tipo youtube de la información para los cristianos de templo, es mucho más cotizado que un formador, al cual, en la práctica, no se valora en lo más mínimo, sin poder discernir la diferencia entre, “informador y formador.”           

De todo esto se han aprovechado los mercaderes de la fe, no hay duda para mí, esta caída o accidente sufrido por La Iglesia actual, ha servido para que estos mafiosos, puedan enriquecerse hasta más no poder, más aún cuando en su deserción, los propios cristianos no defienden la verdad ni a los que son capaces de alzar la voz en dichas circunstancias, sino que por el contrario, se fortalecen y pasan a ser parte del gran circo, colaborando con la ignorancia, alimentando la mediocridad, dejando sin una bandera real de lucha al cristianismo. Por ello es imposible casi hacerles frente, porque los medios están totalmente cebados de ese tipo de carne, porque a los Ministros de Dios, les fascina cuando un mentiroso logra embaucarlos, pero no así a los que de verdad defienden los principios de Dios, eso sí que no, nos llaman resentidos, rencorosos, envidiosos, malos cristianos, porque alzamos la voz y no nos quedamos sentados viendo cómo la marea se nos viene encima, y de un momento a otro, aparece El Señor y corta la cuerda que por años, ha alimentado a todos estos parásitos y explotadores de la cristiandad.
       
Florencio Navarro

Cantautor Cristiano.

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