Saturday, October 22, 2011

Cristianos procesales y no conformistas egoistas.


















Ser un cristiano con proceso no es fácil, por supuesto que no, muchos hoy día prefieren el evangelio de la economía que ofrece el marketing espiritual, para ello por supuesto hay demasiado ambiente, salas apropiadas con buenos elementos y tecnología que provean a la persona humana, de un sensitivo espectro de posibilidades que no quepa dudas de que allí, en ese supermercado espiritual, encontrará de todo, y por supuesto, pagando incluso con tarjeta. Es el sistema crediticio que inventó la corrupción de la fe prostituida de los comerciantes actuales, caminos cortos y sin dificultades para que el sucio y vil dinero pueda caer rápidamente y no sea utilizado en una justa y siempre necesaria causa en bien del ignorado prójimo.

Cuando entendí que mi vida no era solo predicar y dedicarme por entero a los demás, comprendí también que los procesos en Dios, son todos tan valiosos, tan poderosamente importantes, porque en cada uno de ellos tenemos la gran oportunidad de aprender, de crecer y de darnos cuenta de lo inútil que puede ser para nuestro propio bienestar espiritual, el intentar siquiera tomar caminos errados en lo que respecta a nuestro honesto crecimiento, porque son muchas las cosas que hacen ser a un cristiano, muchos son los elementos que juegan un papel importantísimo en lo que se refiere a la madurez que debemos ir adquiriendo con el paso de los años. Cada uno de nosotros, por lo valioso que somos para Dios, representamos en este instante, una gran posibilidad para poder experimentar, en nuestra propia carne, todos aquellos importantes detalles que describen las escrituras cuando se refiere a la fe de grandes hombres de Dios como Abraham, como Jacob, como Noé, en fin, no estamos lejos de poder hacer de nuestras vidas, aún con las agobiantes necesidades y problemas propios de vivir en una sociedad como la nuestra, un verdadero cultivo de fe inexplorada para muchos cristianos que le han creído a este sistema y que no ven, lamentablemente, el cómo Dios, valiéndose de nuestras limitaciones, es capaz de intervenir poderosamente en nuestras realidades, para dejar en claro una sola cosa, “que Dios sigue siendo el mismo de ayer, de hoy y de siempre”.

Por ello es que hoy día hay muchas cosas que han ido cambiando aquí en mi vida, y por lo tanto, cambiando también en mi propio grupo familiar o en mi clan. Ustedes saben que lo nuestro es una empresa de fe total, por lo tanto, vivimos confiando de que Dios, desde su enorme Soberanía y Misericordia, todos los días pueda bendecirnos y ayudarnos a sacar adelante esta enorme empresa que con gran amor y dedicación, hemos asumido como un proceso en Dios, sí, un proceso, de ir conociendo la forma de cómo Dios desea que llevemos nuestras vidas sin hacernos perder ningún ápice de nuestra propia originalidad, se trata de una ingeniería espiritual propiamente venida de Dios que nos ha traído grandes y valiosos cambios de los cuales estamos profundamente agradecidos de Él, y de su misericordia. A uno desde niño no le preparan para esperar grandes cosas de Dios, peor, que uno es el que debe ganárselo todo, y tal vez haya algo de cierto en todo esto, sin embargo, aún así, me he dado cuenta, pasados tantos años ya al servicio de esta bella causa, que mi fe no era la adecuada para las expectativas que Dios tenía puesta sobre mi persona, ello, obviamente, obstaculizaba la manera en que Dios deseaba bendecir mi vida, bastó que mi cuerpo cayera en esta enfermedad para lentamente y con la ayuda de Él, darme cuenta de lo equivocado que estaba. La enfermedad, como ustedes saben, carece de un tratamiento eficaz, por lo tanto, he tenido que aferrarme a lo que más amo para poder sobreponerme a todo lo que significa sobrellevar semejante cruz, en ello, y deseo ser muy honesto, lo primero que Dios me enseñó, es que no estoy solo, que tengo a mi lado a una compañera que Él me ha dado y que entiende lo que me sucede, por lo tanto, cuento con uno de los mayores recursos para poder enfrentar todo esto y que es, saberte acompañado por alguien que sí sabe lo que te sucede.

Pues bien, he aprendido también, y que es muy importante, que muchos de ustedes, con sus oraciones, han sido capaces de generar en mi propia vida, una especie de comunicación tan íntima, que cuando me encuentro en medio de mis crisis, jamás pienso que voy a caer derrotado así no más, por ningún motivo, por ello es que me sobrepongo, por ello es que hoy día incluso, luego de haberme sentido tan mal, tengo fuerzas para trabajar y traer a mi hogar el sustento que tanto necesitamos. De ello estamos muy agradecidos, porque a través de ustedes, Dios me ha permitido comprender el valor de mi propio proceso y por supuesto, el de cada uno de ustedes en el cual, espero y confío en Dios, se mantengan fieles a su Voluntad, la cual, no se tarda en manifestar una de las más extraordinarias cualidades y características de este Dios a quien servimos y amamos, y que es, su enorme y perfecta misericordia.

Descubrir todas estas riquezas en Dios, no ha sido fácil, por supuesto que no, todo ha tenido un costo enorme, y por lo costoso y enorme es probable que tenga el valor que tiene, porque si fuera de otra manera, tal vez ni siquiera podría comprender el por qué Dios permite que pasemos por etapas tan oscuras a veces, lentas, pesadas, tediosas, en la cuales sé que muchos desearíamos desertar, saltarnos todo eso y seguir sin tener que comprender absolutamente nada, pero la vida cristiana no es así, no somos un accidente en este mundo, una eventualidad que se genero o se genera así no más, para nada, La Palabra de Dios nos impulsa a creer que nuestras vidas provienen de un proyecto eterno que se manifestó en esta creación, pero que en su origen, tuvieron que conjugarse elementos propios de una forma de existencia que se encuentra más allá de nuestra limitada imaginación para existir. Este aparente simple detalle, ya nos hace diferentes, en cuanto a recursos, en cuanto a expectativas, nuestra nueva naturaleza, viene a incluirnos en una nueva genética de hechos que se desprenden de la vida misma de Dios, por ello es que el discernimiento con el que debemos actuar frente a todas las circunstancias de esta vida, debe ser una de las herramientas más importantes con las que debemos trabajar en el campo de la vida espiritual, que es en definitiva, de donde procede todo nuestro recurso para sobrevivir y subsistir en este mundo tomados de la mano de Dios.

Créanme, para mí no ha sido fácil comprender todas y cada una de las cosas que intento exponer en este blog, he tenido que cometer toda clase de errores con mi propia vida como para poder darme cuenta de lo inútil que es vivir sin comprender cuál es la exacta y perfecta Voluntad en la cual un hijo de Dios debe andar, por ello doy gracias a Dios, porque ha hecho mi corazón vulnerable a su Amor, y gracias a ello puedo también hablar a otros de lo maravilloso que es servirlo y dejar el alma en sus caminos. Los cristianos sin vida procesal en tanto, aumentan, cada día, inexorablemente, infaliblemente, las propias realidades espirituales se han encargado de fomentar la vida económica de fe, con toda la tolerancia en rigor, con una clase de permisividad que raya en lo absurdo, partiendo del hecho de sostener que la bendición material, con toda su artillería de mediocridad representa, uno de los más sólidos argumentos de fe que se pueda exponer en beneficio del testimonio de Cristo en la vida de un cristiano. La vida de los apóstoles nos han legado entonces, el mejor testimonio de vida, ellos, basados en austeras experiencias en Dios, pueden aún sernos de valiosa inspiración, más aún cuando el hombre actual, incluido por supuesto el cristiano, ha sido afectado poderosamente por la forma de vida material que este sistema le ha impuesto, lo que lamentablemente ha dañado en su propia vida formativa, esto que llamamos, proceso en Dios, por esos grandes hombres entonces, mucha gratitud, a Dios, por habernos manifestado en sus experiencias, que a pesar de la lentitud de nuestros procesos, nunca estaremos solos como para sentir que la respuesta de Dios a nuestras necesidades, no ha de llegar, por el contrario, basados en La Palabra de Dios, solo puedo decir, como muchos de ustedes, que aún antes de decir lo que nos pasa y necesitamos, ÉL ya sabe lo que nos ocurre, por lo tanto, fe, mucha fe, mucha confianza, llega el momento en donde nuestras vidas procesales, comienzan a dar su fruto, y por lo tanto, estamos en condiciones de ejercer este maravilloso don de la misericordia con aquellos que tanto necesitan en este mundo, de una presencia genuina de amor verdadero venido de Dios en la persona de un cristiano.

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